El verde de Sèvres, un color que la manufactura francesa hizo célebre.
Sèvres construyó su reputación sobre colores que nadie más lograba. El verde y el rosa de la manufactura francesa siguen siendo referencia dos siglos y medio después.
De ahí sale la decisión de color de esta pieza: el fondo va plano y parejo, sin degradados ni veladuras que disimulen la superficie. Es la parte difícil. Un color uniforme sobre una curva no perdona ni un pincel mal cargado ni una cocción despareja.
El cuenco es abierto y bajo, con el ala ancha, pensado para quedarse a la vista sobre una mesa antes que para guardarse en una alacena.
El modelo que ves es una vista previa de la forma. Las fotos definitivas y el modelo real de la pieza se cargan más adelante.